01
Meses buenos, meses muertos
Tenés temporadas que no das abasto y otras de silencio, y no sabés bien por qué pasa ninguna de las dos.
Un mes no das abasto. Al siguiente, silencio.
Un programa de 90 días para el que tiene consultorio, estudio o local — y cuando no atiende, no entra plata. Clientes que llegan sin que nadie tenga que acordarse de recomendarte.
30 segundos · cuatro preguntas · sin dejar datos
5 min
Tomamos 5 clientes por mes. Este mes quedan 3.
Porque el programa lo ejecuta Enece, no vos. Más de cinco no entran.
Los síntomas
Si alguna de estas te suena, tu agenda no tiene pulso propio.
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Tenés temporadas que no das abasto y otras de silencio, y no sabés bien por qué pasa ninguna de las dos.
02
Vienen porque alguien te recomendó. Funciona, pero no lo controlás vos: no hay forma de pedir más.
03
Contestás entre cliente y cliente. Algunos quedan sin respuesta, y esos ya no vuelven a escribir.
No sabés de dónde vino cada persona que entró por la puerta.
Ves los huecos en la agenda y no tenés ninguna forma de llenarlos.

Ninguna de esas se arregla trabajando más horas. Ya no te quedan.
Y todo el consejo que hay afuera está escrito para otro: para el que vende por internet, no tiene local y puede grabar cinco videos por día porque no atiende a nadie. Ese consejo no está mal — está hecho para alguien que no tiene agenda. Vos sí.
Empezá por acá
Casi nadie sabe cuántos turnos puede dar por semana y cuántos da. Cuando ves las dos cifras juntas, el problema aparece solo.
Tu diagnóstico
Recuperamos tu último cálculo. Si cambiaste algo arriba, volvé a apretar el botón.
Lugares vacíos
—
cupos que se te van cada semana sin que entre nadie
Lo que representan
—
por mes, calculado con tu propio precio
Tu techo
—
hasta acá podés crecer sin sumar una hora de trabajo
Ese es tu número. Te lo quedás igual.
Si querés que te contemos cómo se llenan esos lugares, dejanos por dónde encontrarte y te escribimos en el día.
El mensaje va escrito con tu cuenta adentro. Solo apretás enviar.
Para quién es
No importa el rubro. Importa que trabajes con turnos, visitas o consultas, y que cuando vos no atendés, no entra plata.
Un odontólogo y un electricista tienen el mismo problema: la agenda a medio llenar y ninguna forma de llenarla que no sea esperar que alguien los recomiende. Una abogada, un mecánico, una kinesióloga, un psicólogo, un fonoaudiólogo, una esteticista. Todos viven del mismo número.

Odontología

Kinesiología

Mecánica

Contaduría
El método
Las dos primeras semanas no publicamos nada: las pasamos mirando tu negocio. Qué entra, de dónde viene cada persona y cuánto te deja cada servicio por hora tuya. Recién con eso sobre la mesa se decide qué se toca.
Nadie receta antes de revisar. Todo lo que viene después sale de esos números, no de una plantilla.
El tratamiento
De los 41 entregables del programa, 26 los hace Enece de punta a punta; en otros 14 vos das los datos o aprobás. Vos ponés una hora de grabación por semana y dos minutos por día de carga. Está pensado para alguien que atiende todo el día.

La Llamada de Pulso
Tu servicio a fondo, la hoja de ruta, y el cálculo de tu techo: capacidad real contra lo que hacés hoy. Es una frase que no te olvidás más, y no te la dijo nadie nunca.
Vos: una reunión. Enece: todo lo demás.
Qué entra, de dónde viene cada persona, y cuánto te deja cada servicio por hora de trabajo tuyo. En dos semanas tenés los números que hoy no tenés en ningún lado.
Vos: cargás la planilla, dos minutos por día. Enece: arma, analiza, te muestra.
Ficha de Google, sitio propio con reserva de turnos, perfil de Instagram ordenado, lista de precios clara y campaña en tu ciudad. Dejás de depender de que te recomienden.
Vos: aprobás la lista de precios. Enece: todo lo demás.
Menos piezas, mejor apuntadas. Guiones escritos, edición y publicación, calendario de historias. El objetivo no es publicar más: es que te escriba gente que hoy no te conoce.
Vos: una hora de grabación por semana. Enece: escribe, edita, publica.
De ahí llega gente: curiosos, y algunos que sí. A los que sí les hablamos con historias — el canal que ve el que ya te sigue. Y cuando escriben a las nueve de la noche, mientras atendés o cenás, Ovis contesta: sabe tus precios y tus horarios, agenda el turno y manda el recordatorio. Más abajo te la mostramos.
Vos: grabás las historias y nos das servicios, precios y horarios. Enece: el calendario, Ovis armada y la capacitación.
Recordatorios, invitación al siguiente turno, y el rescate de clientes dormidos, que sale en la semana 1: plata que entra antes de que el resto haga efecto. Traer un cliente nuevo cuesta; que vuelva el que ya te conoce, no.
Vos: nos pasás los contactos. Enece: escribe y manda.
Contesta WhatsApp e Instagram, sabe tus precios y tus horarios, agenda el turno, pasa el presupuesto y manda los recordatorios. Mientras vos estás atendiendo.
Ovis · WhatsApp · 21:47
Un sistema así se cobra entre USD 1.000 y 1.500 en el mercado. Acá va incluido durante los 90 días. Después tiene un abono mensual: el monto te lo decimos en la llamada, en turnos — cuántos turnos al mes lo pagan.
La comparación
La estructura de un programa, sin el precio de una agencia — y sin que te toque hacerlo a vos después de atender todo el día.
| Pulso | Una agencia | Hacerlo solo | |
|---|---|---|---|
| Quién lo ejecuta | 26 de 41 entregables los hace Enece | Depende del plan | Vos, después de atender |
| Tu tiempo por semana | 1 hora de grabación + 2 min por día | Reuniones de coordinación | Todo el que te sobre |
| Sabés de dónde viene cada cliente | Sí, medido desde el día 1 | A veces, si lo pedís | No |
| Sistema que contesta y agenda | Incluido los 90 días | Aparte, si lo ofrecen | Lo armás vos |
| Te dicen tu techo de frente | Sí, el día 1 | No es su interés | No lo sabés |
| Si te vas, qué te queda | Todo lo montado, es tuyo | Se apaga con el contrato | Lo que hayas hecho |
Quién está atrás
Noelia es mi novia y tiene un estudio contable. Durante años la vi hacer lo mismo que hacés vos: atender todo el día, y después de cenar seguir contestando mensajes colgados.
No le faltaba trabajo. Le faltaba que el trabajo llegara de una forma que no dependiera de que alguien se acordara de recomendarla.
Facturaba USD 700 por mes. Y no era por floja ni por mala profesional — era por lo contrario: estaba tan adentro de atender que no le quedaba una hora para pensar de dónde iba a venir el mes siguiente.
Yesero, sereno, mozo, arreglando computadoras, haciendo fletes, en un taller de chapa.
Así que cuando mirás la agenda del martes y tenés tres turnos donde entran once, sé exactamente lo que estás pensando. No es «me falta marketing». Es «algo estoy haciendo mal y no sé qué».
No estás haciendo nada mal. Estás haciendo el trabajo, que es distinto.
En 2025 le armé al estudio la marca, la web, el contenido y el sistema para que los clientes llegaran solos. Elegimos un nicho concreto — vendedores de Mercado Libre — en vez de hablarle a todos los que necesitan un contador.
No fue magia: fue medir, aparecer donde buscan, contestar rápido y hacer que vuelvan. Eso es Pulso, ordenado en 90 días.
USD 700 USD 8.000 por mes
Devia Administración · estudio contable · hoy tiene oficina propia y dos empleadas. El primer caso, no un promedio.
Un caso puede ser suerte — y encima es el estudio de mi novia, así que tenés todo el derecho a desconfiar. Por eso hice dos cosas.
Escribí los cinco mecanismos con fechas, entregables y responsables, para que no dependan de que yo tenga ganas. Y la primera clienta que lo pagó es una esteticista en Olavarría que arrancó con 28 de 66 turnos.
Va por la mitad del programa. Cuando termine, sus números van en esta página con su nombre — salgan como salgan.
El pronóstico
El día 1 calculamos tu techo real y te lo decimos de frente. No es una promesa: es un pronóstico, y por eso incluye la parte que no te va a gustar.

Esteticista, Olavarría, semana de arranque del programa — 28 de 66, 42% de ocupación. No son tus números: los tuyos se calculan arriba. El programa sigue en curso: los de salida van acá cuando terminen los 90 días, con su nombre y sus palabras.
Porque no hay más horas en el día. No hay crecimiento infinito sobre una agenda finita. Por eso el techo se dice el día 1.
Cuando llegues ahí, tu problema deja de ser conseguir clientes y pasa a ser otro mucho mejor: seguís siendo vos el que atiende. Eso ya es otro programa.
Lo que te vas a preguntar
Una hora de grabación por semana y dos minutos por día de carga. De los 41 entregables, 26 los hacemos nosotros de punta a punta; en otros 14 vos das los datos o aprobás. Si tenés que elegir entre atender y grabar, atendés.
Se paga en tres cuotas mensuales, y te lo decimos en la llamada con tu número delante: cuántos turnos por mes lo pagan. En el único caso que tenemos en curso, son menos de los que tenía vacíos por semana.
⚠️ Lo que no está incluido: el presupuesto de la campaña en tu ciudad. Se define por escrito antes de lanzar, y lo ponés vos.
No hay garantía, a propósito. Pagás mes a mes: si al segundo mes no te sirve, no pagás el tercero y te quedás con todo lo hecho hasta ahí — la ficha, la web, la lista de precios, Ovis cargada. Preferimos eso a prometerte algo que no podemos auditar.
Es la pregunta correcta y casi nadie la hace a tiempo. Por eso el día 1 calculamos tu techo: cuántos turnos entran en tu semana de verdad. El programa apunta a llenar los que ya tenés vacíos, no a traerte gente que no podés atender.
Si llegás al techo antes de los 90 días, dejamos de empujar volumen y pasamos a subir el precio o a cambiar la mezcla de servicios. Llenarte de turnos que te arruinan la semana no es un resultado, es un problema nuevo.
Porque la semana con huecos que pasó no vuelve. Cada semana que la agenda queda a medio llenar son turnos que ya no entran. El día 1 calculamos exactamente cuántos.
Porque nadie receta antes de revisar. En esas dos semanas medimos qué entra, de dónde viene cada persona y cuánto te deja cada servicio por hora tuya. Publicar antes de eso es adivinar con tu plata: se puede llenar la agenda con el servicio que menos te deja y terminar trabajando más para ganar lo mismo.
Nacho Corde, directo. No hay nadie en el medio: la persona que te hace el diagnóstico es la que trabaja tu programa los 90 días.

Cómo empieza
Abrimos la cuenta con vos: cuántos cupos tenés, cuántos usás, cuánto te deja cada hora. Si hay margen real, te lo mostramos. Si no lo hay, también — y te quedás con el número igual.
Si cerrás esta página, el martes que viene la agenda va a tener los mismos huecos. No porque hagas algo mal: porque nadie está haciendo nada para que sea distinto.
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